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miércoles, 29 de octubre de 2014

Día Nacional de los Gatos en los EE.UU.



National Cat Day 2014




Merece la pena visitar este enlace



Ojalá también importemos este día desde los Estados Unidos y no sólo festejos consumistas con el de Halloween...

Y aquí hay otro enlace:




De ahí he tomado las siguientes citas literarias dedicadas a nuestros queridos gatos:

A juicio de los gatos, los hombres no somos más que muebles de sangre caliente (Jacquelyn Mitchard)

Cuando juego con mi gata, ¿quién sabe si no me utiliza para pasar el rato más que yo a ella?”. (Michel de Montaigne)

Donde hay gatos, hay gatos… 
(Sebastián Reyna)

El gato es el único animal que ha conseguido domesticar al hombre.
(Marcel Mauss)

El gato no nos acaricia, se acaricia contra nosotros.


    El hombre es civilizado en la medida en que comprende a un gato.
    (George Bernard Shaw).

    Es una labor muy difícil ganar el afecto de un gato; será tu amigo si siente que eres digno de su amistad, pero no tu esclavo.
    (Teofilo Gautier).

    Las mujeres y los gatos hacen lo que les place; los hombres y los perros deberían relajarse y acostumbrarse a esa idea.

    Lo que más aprecia un gato en un ser humano no es la capacidad de aportarle alimentos, que consideran sobreentendida, sino el valor que posee como fuente de entrenamiento.
    (E. West).

    Los gatos saben por instinto la hora exacta a la que van a despertarse sus amos, y los despiertan diez minutos antes.
    (Jim Davis).

    Los gatos son misteriosos; pasa más por su mente de lo que nunca podríamos imaginarnos.
    (Sir Walter Scott).

    Mi gato nunca se ríe o se lamenta, siempre está razonando.
    (Miguel de Unamuno).

    No importa lo que hayas hecho mal, siempre trata de que parezca que lo ha hecho el perro (un gato).

    Para mantener una verdadera perspectiva de lo que valemos, todos deberíamos tener un perro que nos adore y un gato que nos ignore.
    (Derek Bruce).

    Prefiero los gatos a los perros, porque no hay gatos policía.
    (Jean Cocteau).

    Si se pudiera cruzar al hombre con el gato, resultaría una mejora para el hombre, pero se rebajaría al gato.
    (Mark Twain).

    Si un pez es encarnación del movimiento del agua, que le da su forma, un gato es diagrama y arquetipo del aire sutil.
    (D. Lessing).

    Toman al soñar la noble actitud de grandes esfinges alojadas al fondo de la soledades, que parecen adormecerse en un sueño sin fin.
    (Charles Baudelaire)

    Tú nunca me dejarás, ni nada podrá separarnos. Tú eres mi gato y yo soy tu humano. Ahora y siempre, en la plenitud de la paz.
    (Hillaire Belloc)

    Una casa sin un gato, un bien alimentado, bien cuidado, bien reverenciado gato, puede ser una casa perfecta, pero ¿cómo puede llegar a demostrarlo?.
    (Mark Twain).

    Yo soy un gato… yo soy honorable… yo tengo orgullo… yo tengo dignidad.
    (Paul Gallico).
        

lunes, 9 de diciembre de 2013

Undécimo aniversario de la muerte del perro Canelo.



Hoy se cumple el undécimo aniversario de la muerte del fiel perro Canelo, en Cádiz, atropellado por un automóvil...

Este año mi conmemoración consiste en la publicación de un poema que, en su día, le dedicó Juan Pablo



               A CANELO 
               Juan Pablo
               
               Ayer te vi en tu rincón, Canelo 
               ¿No sabes que tu amo está en el Cielo? 
               
               Cada mañana cuando te levantas 
               alzas tu triste mirada a Residencia 
               y como tantos otros días aguantas... 
               ¡Qué bonito es tu amor! ¡Cuánta paciencia! 
               
               Seguramente yo podría contarte 
               que alguna vez a la persona amada 
               le dije "me cansé ya de esperarte" 
               ¡Eso sé que tú no lo harías por nada! 
               
               Ayer te vi en tu rincón, Canelo 
               ¿No sabes que tu amo está en el Cielo? 
               
               Te encuentro siempre triste y abatido 
               pero atento a donde tu mirada alcanza 
               porque aún no has perdido la esperanza 
               ni aceptas que tu amo se haya ido 
               
               Tú confías en "tu dios" de tal manera 
               que solamente por él sigues viviendo 
               esperando que algún día reapareciera 
               y le digas que su amigo sigues siendo 
               
               Ayer te vi en tu rincón, Canelo 
               ¿No sabes que tu amo está en el Cielo? 
               
               Si paso por su lado ni se inmuta; 
               si lo llamas, y acaricias nos demuestra 
               encontrando su mirada con la nuestra 
               que ha de permanecer inmóvil y sin ruta 
               
               Si los ojos son el espejo del alma 
               y el lugar para las almas es el Cielo 
               no dudo un solo momento que Canelo 
               se ha ganado de sobra, por su calma, 
               por su fidelidad y por su amor tan grande, 
               que el devenir, tras su muerte le mande 
               al Cielo de "su dios" para lamerle el alma.


Mi más sentido recuerdo y homenaje para todos aquellos animales que diariamente quedan lisiados o encuentran la muerte bajo las ruedas de nuestra veloz indiferencia... También a su memoria...

viernes, 6 de diciembre de 2013

Opiniones de Ramón Andrés.




Ramón Andrés (Pamplona, 27 de marzo de 1955) es escritor, ensayista, y estudioso de la música.


“El silencio es una cuestión interior, un estado mental”. “El problema es que el silencio no es productivo, y cuestiona. Por eso no se fomenta. La sociedad laica no ha conseguido espacios de silencio, hacemos demasiado ruido. El silencio ha quedado relegado a lo religioso, a lo sacro. No debería ser así. Y eso es otra derrota de la sociedad civil”.


---oooOOOooo---


“Basta de engaños. El mundo en el que vivimos me parece fruto de una enorme confusión, de un gran malentendido por parte de todos. Antes pensaba que estábamos en manos de locos, ahora estoy convencido de que nos gobierna gente muy vulgar. España no tiene solución. Es un país de brutalidad. Seguimos formando parte de una terrible pintura negra. Pensar lo contrario sería pueril. Tome por ejemplo el sistema educativo; está pensado para generar autómatas. Crecen sin rebeldía, pero con violencia. Nietzsche hablaba de la cría de hombres. Así ha acabado siendo, una enorme factoría de hacer hombres iguales”.


---oooOOOooo---


“Lo que hoy se entiende por tal [el progreso], no es sino barbarie”. “El progreso es perfeccionar el pensamiento y el sentimiento ético. Producir cosas inútiles en el menor tiempo no es progresar. Se ha perdido la capacidad de pensar el pasado, y lo peor, de pensar el presente. Eso es gravísimo, porque estamos siempre en función del futuro. El presente es un desecho, una dimensión de segundo orden. Todo está en función del futuro, y el futuro es la muerte”.


Obras de Ramón Andrés en Editorial Acantilado.


viernes, 1 de noviembre de 2013

Lou Reed. Obituario...





La artista Laurie Anderson, viuda de Lou Reed, ha publicado este jueves 31 de octubre un obituario en un semanario estadounidense local, East Hampton Star:

A nuestros vecinos:
¡Qué otoño tan maravilloso! Todo reluciente y dorado y toda esa increíble luz suave. El agua nos rodea.
Durante los últimos años Lou y yo pasamos tiempo aquí, y aunque somos gente de ciudad este es nuestro hogar espiritual.
La semana pasada le prometí a Lou que lo sacaría del hospital y volveríamos a casa a Springs. ¡Y lo conseguimos!
Lou era un maestro de tai chi y pasó sus últimos días aquí feliz y deslumbrado por la belleza y el poder y dulzura de la naturaleza. Murió el domingo por la mañana mirando a los árboles y haciendo la famosa posición 21 del tai chi con tan solo sus manos de músico moviéndose en el aire.
Lou era un príncipe y un guerrero y sé que sus canciones sobre el dolor y la belleza en el mundo llenarán a muchas personas con la extraordinaria alegría de vivir que él tenía. Larga vida a la belleza que desciende y perdura y que se adentra en todos nosotros.
Laurie Anderson
Su amante esposa y eterna amiga 
Descanse en paz y amor...




jueves, 3 de octubre de 2013

La alta literatura es gimnasia para el cerebro,,,




Javier Sampedro - 3.Octubre.2013


El trabajo que Science publica este jueves hace diana en el epicentro de la más profunda cuestión en la estética literaria. ¿Por qué El código Da Vinci de Dan Brown puntúa menos que El americano impasible de Graham Greene en ese concurso para ascender al parnaso? ¿En qué sentido es Arturo Pérez Reverte menos literario que Javier Marías? ¿Por qué discutieron Carlos Ruiz Zafón y Antonio Muñoz Molina? Pues bien, he aquí una respuesta: mirad al cerebro. Leer ficción literaria recluta las áreas cerebrales implicadas en la emoción social: las que distinguen una sonrisa sincera de una falsa, detectan si alguien se siente incómodo o evalúan las necesidades emocionales de familiares y amigos. La ficción popular (como las novelas de espías o de amor y lujo) no lo hace, y la estantería de no ficción tampoco lo consigue.
Las lecturas literarias también son únicas en que estimulan la teoría de la mente, la facultad de ponerse en la piel del otro. La razón, según publican en Science los científicos de la Nueva Escuela de Investigación Social en Nueva York, es que la alta literatura nos obliga a expandir nuestro conocimiento de las vidas de otros, y a percibir el mundo desde varios puntos de vista simultáneos.
Los resultados de los científicos de Nueva York ofrecen, seguramente por primera vez en la historia de la crítica literaria, un criterio objetivo para cuantificar “el valor de las artes y la literatura”, como dice su institución. La Nueva Escuela de Investigación Social se fundó en 1919 con el espíritu de promover la libertad académica, la tolerancia y la experimentación. Publicar una investigación en Science es seguramente una culminación de ese programa. Su trabajo muestra que “leer ficción literaria estimula un conjunto de capacidades y procesos de pensamiento fundamentales para las relaciones sociales complejas, y para las sociedades funcionales”.
El psicólogo Emanuele Castano y su estudiante de doctorado David Comer Kidd han consultado a críticos e historiadores de la literatura para dividir el espectro continuo y diverso de la expresión literaria en solo tres categorías: ficción literaria, ficción popular y no-ficción.
Los voluntarios —siempre los hay en las investigaciones de psicología experimental, y suelen ser estudiantes de psicología sedientos de créditos— leyeron textos de esos tres géneros y se sometieron a todo tipo de mediciones perpetradas por Kidd y Castano. Los psicólogos estaban interesados sobre todo en su teoría de la mente, la habilidad de adivinar los pensamientos de otros, sus intenciones y emociones más ocultas. Este ejercicio de adivinación es algo que todos practicamos continuamente, de un modo más o menos consciente, pero unas personas lo hacen mejor que otras.
Una de estas pruebas es leer la mente en los ojos. Los participantes miran a fotografías de actores en blanco y negro y tienen que adivinar la emoción que están expresando. ¿Fácil? Pues seguro que hay alguien que lo hace mejor que usted. Otra prueba se llama el test de Yoni, y trata de medir a la vez las habilidades de percepción cognitiva y emocional de los voluntarios. “Hemos usado diversas medidas de la teoría de la mente”, dicen Kidd y Castano, “para asegurarnos de que los efectos que vemos no son específicos de un tipo de medida, y acumular evidencias convergentes para nuestra hipótesis”.
En los cinco tipos de experimento, los psicólogos de Nueva York han comprobado que los voluntarios que fueron asignados (al azar) a leer los textos más literarios puntuaron más alto en las medidas de la teoría de la mente que los que leyeron ficción popular o ensayo. Estos dos últimos géneros, por cierto, puntuaron igual de mal en esas pruebas.
“A diferencia de la ficción popular”, concluyen los autores, “la ficción literaria requiere una implicación intelectual y un pensamiento creativo de sus lectores”. Así que ya lo saben: lean bien, queridos lectores.

Artículo recortado de El País. 

miércoles, 13 de marzo de 2013

Creo que podría volverme a vivir con los animales.






Walt Whitman 

Creo que podría volverme a vivir con los animales.
¡Son tan plácidos y tan sufridos!
Me quedo mirándolos días y días sin cansarme.
No preguntan,
ni se quejan de su condición;
no andan despiertos por la noche,
ni lloran por sus pecados.
Y no me molestan discutiendo sus deberes para con Dios...
No hay ninguno descontento,
ni ganado por la locura de poseer las cosas.
Ninguno se arrodilla ante los otros,
ni ante los muertos de su clase que vivieron miles de siglos
antes que él.
En toda la tierra no hay uno solo que sea desdichado o venerable.
Me muestran el parentesco que tiene conmigo,
parentesco que acepto.
Me traen pruebas de mí mismo,
pruebas que poseen y me revelan.
¿En dónde las hallaron?
¿Pasé por su camino hace ya tiempo y las dejé caer sin darme cuenta?
Camino hacia delante, hoy como ayer y siempre,
siempre más rico y más veloz,
infinito, lleno de todos y lo mismo que todos,
sin preocuparme demasiado por los portadores de mis recuerdos,
eligiendo aquí sólo a aquel que más amo y marchando con él en un abrazo
fraterno.
Este es un caballo ¡Miradlo!
Soberbio,
tierno,
sensible a mis caricias,
de frente altiva y abierta,
de ancas satinadas,
de cola prolija que flagela el polvo,
de ojos vivaces y brillantes,
de orejas finas,
de movimientos flexibles...
Cuando lo aprisionan mis talones, su nariz se dilata,
y sus músculos perfectos tiemblan alegres cuando corremos en la pista...
pero yo sólo puedo estar contigo un instante.
Te abandono, maravilloso corcel.
¿Para qué quiero tu paso ligero si yo galopo más de prisa?
De pie o sentado, corro más que tú.

Versión de León Felipe.



miércoles, 26 de diciembre de 2012

El fracaso de mi generación.




Norman Birnbaum   .   22 Diciembre 2012

Los intelectuales estadounidenses y europeos de mi generación, nacidos entre 1925 y 1930, tuvieron unas carreras espléndidas, resonancia internacional, cierta influencia en la política. Nuestros homólogos de los Estados socialistas también fueron unos privilegiados. Podían viajar y eludir la pesada prosa oficial de los partidos gobernantes. Nuestro lenguaje común era un marxismo de la superestructura, de ideologías, cultura y política. Prestábamos atención a la deformación del carácter por la industrialización de la sensibilidad, el dominio de la rutina. Nuestros contemporáneos del bloque soviético describían la tiranía profana de sus Estados policiales de manera indirecta, previendo que la explotación y la ineficacia serían sustituidas por el desarrollo de los talentos productivos de la ciudadanía socialista.

En Occidente no necesitábamos circunloquios. Eran pocos los que nos consideraban peligrosos. Algunos que querían expiar sus propios pasados nos pintaban como revolucionarios afligidos. Cuando, para nuestra sorpresa y la de nuestros antagonistas, los que defendían el statu quo occidental como utopía hecha realidad, estallaron las revueltas de los años sesenta, nuestros lectores y estudiantes se reían de nosotros y decían que éramos esclavos involuntarios del orden existente. Nos sorprendió mucho la negación de nuestra triste profecía, el hecho de que la obediencia comprada y la diversión hedonística (panem et circenses) habían vuelto muy improbables la discordancia moral y la disidencia política.

Aspirábamos a una ciudadanía capaz de gobernarse a sí misma, incluso en la economía. Una fuerza laboral cada vez más educada se reconocería en nuestros textos. Queríamos acelerar el ritmo de la historia prestando nuestro talento a los partidos socialdemócratas y cristianos. Al fin y al cabo, nos considerábamos los representantes de sus electorados en la educación, la administración, las profesiones liberales y la ciencia. Creíamos que, con su apoyo, acabaríamos desempeñando un papel en el gobierno de la sociedad. Contábamos con la atención de banqueros y empresarios, políticos y editores, incluso sindicalistas que en otros temas eran escépticos. En Estados Unidos (EE UU) nos enviaban a oficiales del Ejército a estudiar con nosotros (los conservadores llegaron a quejarse de que Harvard y Princeton habían ablandado a toda una generación de generales).

Estábamos equivocados. Los electores, en general, querían justicia, un mínimo de respeto y una parte respetable de la renta nacional. Pero su entusiasmo por el deporte y las vacaciones era mucho más acentuado que su interés por ayudar a tomar decisiones en la economía. En ocasiones se manifestaban o hacían huelgas, no por una nueva sociedad, sino para obtener más recompensas en esta. Nuestra crítica metahistórica de la existencia contemporánea no les conmovía. Las clases dirigentes que nos trataban con tanta benevolencia pensaban que estaban haciendo gala de la magnanimidad de los poderosos. No sentían que estuvieran compartiendo ese poder con nosotros.

Dos grandes acontecimientos demostraron que habíamos hecho mal al interpretar una mejoría temporal de nuestra suerte como una gran transformación histórica. El primero fue el renacimiento del capitalismo descontrolado. El segundo fue el fracaso de la Tercera Vía. A la disminución de la parte de la renta nacional que iba a parar a manos de los trabajadores y la deconstrucción del Estado de bienestar sucedió la crisis que se suponía que el nuevo capitalismo había hecho imposible. Los demócratas estadounidenses y un gran sector de la socialdemocracia europea se convirtieron a la idea de los beneficios como principal instrumento de crecimiento económico y de inmediato experimentaron la depresión y la destrucción social. El hecho de que los economistas que estaban en primera fila cuando surgió el desastre (Greenspan, los economistas de Chicago como Lucas, que negaban la posibilidad de que la intervención del Gobierno pudiera servir de algo) hayan pronunciado pocas o ninguna disculpa es comprensible. Lo que proponíamos era un mosaico de marxismo y socialdemocracia, keynesianismo y teoría de la elección pública. No tenemos explicaciones generales de por qué quedamos desbancados ni tampoco una alternativa.

En EE UU y Europa, los ciudadanos quieren empleo, ingresos y seguridad. Desde la guerra han votado siempre por los partidos que les daban esas cosas, y nunca pidieron democracia económica. La política actual es un remedo del consumismo. La participación electoral ha disminuido a medida que se ha intensificado la crisis. Los debates teóricos sobre intereses, representación e ideología se han convertido en algo remoto, como de especialistas en lenguas clásicas discutiendo sobre papiros. Nuestra hipótesis, que las ciudadanías occidentales eran irreversiblemente democráticas, estaba equivocada.

También nos equivocamos sobre la amenaza que suponían para las economías de Occidente los bajos salarios en Asia. El fracaso soviético nos hizo pensar que las economías dirigidas no podían funcionar. La alianza china de capitalismo y partido único nos sorprendió. Sabíamos que había otras culturas longevas y extraordinarias, pero ignoramos que había varios caminos hacia el desarrollo económico. La secularización de nuestras sociedades dejó hueco para las religiones privatizadas o sustitutas y a brotes reaccionarios de nacionalismo.

El debate occidental sobre los países islámicos combina una gran ignorancia histórica con nuestros prejuicios. Los recuerdos esquemáticos de la Reforma y el Renacimiento, la revolución científica y las revoluciones democráticas no son útiles. El presidente de Egipto, un ingeniero educado en EE UU, volvió a su país con muy mala impresión de nuestra cultura. Gandhi, al preguntarle por la civilización de Occidente, respondió que sería una idea muy buena.

Estábamos convencidos de que era inevitable la desintegración del etnocentrismo y el absolutismo religioso, pero nuestro propio proyecto de modernización estaba incompleto. Creímos demasiado en la durabilidad de la síntesis de posguerra, que estaba en deuda con la repugnancia ante los horrores del fascismo, los costes de la guerra y las privaciones de la Gran Depresión. Después de 1989 llegaron los conflictos de los Balcanes, los sucesivos desastres en África (Ruanda, Nigeria, la dictadura militar en Argelia), las guerras de Irak. Los atentados llevados a cabo por los fanáticos musulmanes procedentes de Arabia Saudí (un Estado supuestamente amigo) obtuvieron lo que pretendían: EE UU está en guerra con el islam y ha arrastrado a ella a Europa. EE UU y Europa discuten sobre sus respectivos modelos sociales, pero ni nuestros ciudadanos ni el resto del mundo están satisfechos con ninguno de los dos.

Nos hemos convertido en técnicos de reparaciones que corren cuando se rompen los diques para tapar las fugas. No se ve por ningún lado que se produzca una alianza del conocimiento técnico y científico con las nuevas instituciones para resolver la crisis ambiental. Nos burlábamos de los Verdes cuando eran más jóvenes, y decíamos que eran aparecidos de la época franciscana; pero, en la historia de la Iglesia, San Francisco permaneció mientras el edificio de la Iglesia de venía abajo.

Quizás esperábamos demasiado de los seres humanos en un periodo en el que unos cambios desconcertantes estaban destruyendo certidumbres y aumentando los miedos. Dos mil quinientos años después de los griegos y el doble desde las escrituras que inspiraron el Antiguo y el Nuevo Testamento, Buda y los textos hindúes, pensamos que los hombres y las mujeres podían renunciar a mitos fatalistas y parecerse a los dioses. Acaba de pasar Yom Kippur, la fiesta judía de la expiación. No hace falta ser judío para saber que hay mucho que expiar, que la reconstrucción social quizá exija nuevos yos dentro de cada uno. Nos equivocamos al pensar que el espacio público que necesitábamos ya se había construido o se materializaría cuando lo necesitáramos. Para aunar el respeto a la dignidad humana y la sensibilidad ante la fragilidad humana es necesario tener una disciplina ascética y cierta forma de inspiración, como componentes morales del análisis histórico. Los intelectuales de mi generación no dimos suficiente importancia a ese aspecto; tal vez no fuimos peores que el resto de nuestros contemporáneos, pero tampoco mejores ni más profundos.

Norman Birnbaum es catedrático emérito de la Universidad de Georgetown.

Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.

Artículo recortado de El País.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Boletín Sin Nombre, 225.






Proposición reveladora (Pedro Rodea)

El sueño con sueños luce en el seno del sueño profundo


Meros fenómenos (Sri Ramana Maharshi)

Los estados de sueño profundo, de sueño con sueños y de vigilia son meros fenómenos que aparecen sobre el Sí mismo, el cual es estacionario. Es también un estado de simple presencia consciencial. ¿Puede alguien permanecer apartado del Sí mismo en algún momento?. Esta pregunta puede surgir solamente si eso fuera posible.

Pregunta: ¿No se dice a menudo que uno está más cerca de la pura consciencia en el estado de sueño profundo que en el estado de vigilia?.

Respuesta: La pregunta puede ser también, «¿Estoy yo más cerca de mí mismo en mi estado de sueño profundo que en mi estado de vigilia?».
El Sí mismo es pura consciencia. Nadie puede estar jamás apartado del Sí mismo. La pregunta es posible solamente si hay dualidad. Pero no hay ninguna dualidad en el estado de pura consciencia.


Un comentario sobre la Gaudapada Gitâ

Gaudapada ve los estados de sueño con sueños y de vigilia como similares: en el estado de sueño con sueños nuestra consciencia infectada de ignorancia está vuelta hacia dentro y genera un mundo irreal basado en datos corporales; en el estado de vigilia nuestra consciencia infectada de ignorancia está vuelta hacia fuera para percibir e interactuar con las cosas materiales. Tanto el cuerpo como las demás cosas materiales son irreales, son aspectos de la engañosa Maya. Así pues, es el sí mismo individuado, el ego fenoménico, el que se presenta como el sujeto de la experiencia.


 Consciencia en el sueño con sueños (Sri Nisargadatta Maharaj)

Interlocutor: ¿Es la vitalidad, la energía de la vida, la vida misma?

Maharaj: La energía viene primero. Pues todo es una forma de energía. La consciencia está muy diferenciada en el estado de vigilia. Menos en el sueño con sueños. Todavía menos en el sueño profundo. Es homogénea —en el cuarto estado. Más allá es la realidad monolítica inexpresable, la morada del jnani.


Cuando usted tiene el sueño con sueños  (Sri Ranjit Maharaj)

Pregunta: ¿Puede usted hablar sobre los tres tipos de Maya (ilusión)?

Maharaj: Todo es ilusión. ¿Cómo puede haber tres tipos? Para comprender, usted tiene que decir sólo eso. Uno es Maha maya, que es el conocimiento mismo. El siguiente es Vidyaman maya, que es cuando el conocimiento se mueve un poco y hace muchas cosas de él. En ese momento es sutil. Cuando duerme profundamente, usted está en completa ignorancia; entonces viene un ligero despertar, y eso es llamado Vidyaman maya. Cuando usted está en la matriz de la madre y recibe el nacimiento, eso es Vidyaman maya. Significa emborracharse en comprender. A menos que usted reciba el nacimiento, usted no puede comprender. Y cuando usted tiene el sueño con sueños, eso es llamado Avidya maya. Cuando usted ve todo el mundo, todos los objetos, eso es llamado Avidya maya. Usted ve todo el mundo, tanto el conocimiento como la ignorancia han aparecido; eso es Avidya maya. ¿Ve usted esto?, es mármol; esto es Avidya maya. Avidya maya significa que es nada, solo un cero.

Cuando un pensamiento viene en un sueño; a veces viene un pensamiento, pero usted se duerme profundamente de nuevo. Usted no puede ver el sueño, eso es llamado Vidyaman maya. El conocimiento ha venido, pero usted no le da nacimiento.


El sueño con sueños no encontraba quién lo soñara (Pedro Rodea)

La joya no encontraba el oro…˜ “Yo” no encontraba quién lo pronunciara…˜ La ignorancia no encontraba quién ignorara…˜ El conocimiento no encontraba quién conociera…˜ La vigilia no encontraba a quién presentarse…˜ El sueño con sueños no encontraba quién lo soñara…˜ Todo lo que se llama “todo” no encontraba quién lo viera…˜ Todo era huérfano…˜ jamás sentido…˜ jamás apercibido…˜

No había ningún “todo”…˜ no había ninguna “nada”…˜ La joya no encontraba el oro…˜ No había “yo no existo”…˜ no había “yo no soy”…˜ El miedo no encontraba ningún “yo” que lo sintiera…˜ La comprensión no encontraba ningún “yo” que la comprendiera…˜ No había ningún “atributo”…˜ No había ninguna “cualidad”…˜ La “verdad” no tenía comprensor…˜ Lo “absoluto” no tenía realizador…˜ La “paz” no tenía verificador…˜

Todo es sólo un pensamiento…˜ Pero el pensamiento no encontraba al “pensador”…˜ Ningún concepto encontraba quién lo concibiera…˜ Nadie se llamaba a sí mismo “nadie”…˜ Nadie se llamaba a sí mismo “yo”…˜

La belleza de la comprensión es que la comprensión no encontraba ningún comprensor…˜ De manera que no había nombres…˜ Ningún “nombre” había nombrado nunca nada…˜ No había ningún nombrador…˜ La belleza de la comprensión es que la comprensión “no estaba”…˜

¿Cómo comprenderme a mí mismo entonces?…˜ Yo no había tenido nunca ningún concepto “yo”…˜ El pensamiento “yo” no estaba…˜ Así pues…˜ ¿a quién se podía presentar la comprensión “yo”?…˜ Ausente el oro…˜ ¿a quién vendrá a dar forma la joya?…˜


Palabras finales de sabiduría (Sri Siddharameshwar Maharaj)

En un sueño con sueños, la misma Presenciación proyecta otro mundo. Cuando se crean espacio y cuerpos en el sueño, ¿hay realmente algún espacio? No. El que «hace sitio» al espacio es la Presenciación. Ella es el soporte de la totalidad del mundo. En este sueño vosotros creáis incontables mundos. Entonces, ¿por qué no podéis crear otro mundo en este mundo?

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sábado, 15 de diciembre de 2012

La vela de sebo. (‘Taellelyset’)




Hervía y bullía mientras el fuego llameaba bajo de la olla, era la cuna de la vela de sebo, y de aquella cálida cuna brotó la vela entera, esbelta, de una sola pieza y un blanco deslumbrante, con una forma que hizo que todos quienes la veían pensaran que prometía un futuro luminoso y deslumbrante; y que esas promesas que todos veían, habrían de mantenerse y realizarse.

La oveja, una preciosa ovejita, era la madre de la vela, y el crisol era su padre. De su madre había heredado el cuerpo, deslumbrantemente blanco, y una vaga idea de la vida; y de su padre había recibido el ansia de ardiente fuego que atravesaría médula y hueso… y fulguraría en la vida.


Sí, así nació y creció cuando con las mayores, más luminosas expectativas, así se lanzó a la vida. Allí encontró a otras muchas criaturas extrañas, a las que se juntó; pues quería conocer la vida y hallar tal vez, al mismo tiempo, el lugar dónde más a gusto pudiera sentirse. Pero su confianza en el mundo era excesiva; este solo se preocupaba por sí mismo, nada en absoluto por la vela de sebo; pues era incapaz de comprender para qué podía servir, por eso intentó usarla en provecho propio y cogió la vela de forma equivocada, los negros dedos llenaron de manchas cada vez mayores el límpido color de la inocencia, que al poco desapareció por completo y quedó totalmente cubierto por la suciedad del mundo que la rodeaba, había estado en un contacto demasiado estrecho con ella, mucho más cercano de lo que podía aguantar la vela, que no sabía distinguir lo limpio de lo sucio… pero en su interior seguía siendo inocente y pura.


Vieron entonces sus falsos amigos que no podían llegar hasta su interior, y furiosos tiraron la vela como un trasto inútil.


Y la negra cáscara externa no dejaba entrar a los buenos, que tenían miedo de ensuciarse con el negro color, temían llenarse de manchas también ellos… de modo que no se acercaban.


La vela de sebo estaba ahora sola y abandonada, no sabía qué hacer. Se veía rechazada por los buenos y descubría también que no era más que un objeto destinado a hacer el mal, se sintió inmensamente desdichada porque no había dedicado su vida a nada provechoso, que incluso, tal vez, había manchado de negro lo mejor que había en torno suyo, y no conseguía entender por qué ni para qué había sido creada, por qué tenía que vivir en la tierra, quizá destruyéndose a sí misma y a otros.


Más y más, cada vez más profundamente reflexionó, pero cuanto más pensaba, tanto mayor era su desánimo, pues a fin de cuentas no conseguía encontrar nada bueno, ningún sentido auténtico en su existencia, ni lograba distinguir la misión que se le había encomendado al nacer. Era como si su negra cubierta hubiera velado también sus ojos.


Mas apareció entonces una llamita: un mechero; este conocía a la vela de sebo mejor que ella misma; porque el mechero veía con toda claridad -a través incluso de la cáscara externa- y en el interior vio que era buena; por eso se aproximó a ella, y luminosas esperanzas se despertaron en la vela; se encendió y su corazón se derritió.


La llama relució como una alegre antorcha de esponsales, todo estaba iluminado y claro a su alrededor, e iluminó al camino para quienes la llevaban, sus verdaderos amigos… que felices buscaban ahora la verdad ayudados por el resplandor de la vela.


Pero también el cuerpo tenía fuerza suficiente para alimentar y dar vida al llameante fuego. Gota a gota, semillas de una nueva vida caían por todas partes, descendiendo en gotas por el tronco cubierto con sus miembros: suciedad del pasado.


No eran solamente producto físico, también espiritual de los esponsales.


Y la vela de sebo encontró su lugar en la vida, y supo que era una auténtica vela que lució largo tiempo para alegría de ella misma y de las demás criaturas.




Parece ser que este sería el primer cuento de Hans Christian Andersen. El hallazgo del considerado primer cuento del autor arroja nueva luz sobre su obra. ‘La vela de sebo’ pudo ser escrito por su creador cuando tenía 18 años.

Traducción del danés por Enrique Bernárdez

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Ravi Shankar, ha muerto...

George Harrison y Ravi Shankar


El maestro indio de sitar, Ravi Shankar, maestro de los Beatles y los Rolling, ha fallecido a los 92 años, según ha anunciado la televisión india y ha confirmado la familia.

Sankar, padre de la también artista de jazz Norah Jones, ha fallecido en el hospital de San Diego, donde había sido ingresado para someterse a una operación, según la cadena CNN-IBN.

"Aunque es un momento de tristeza, es también un momento para todos nosotros para dar gracias y ser agradecidos por haber sido capaces de tenerlo como parte de nuestras vidas", dijo la familia en un comunicado. "Vivirá para siempre en nuestros corazones y en su música".

En el comunicado la familia ha explicado que en el último año había sufrido problemas cardíacos y respiratorios por lo que se sometió a una cirugía para reemplazar una válvula del corazón semana pasada en el hospital donde ha fallecido. La cirugía fue un éxito pero fue incapaz de recuperarse.

A pesar de sus dolencias Ravi Shankar continuó actuando durante los pasados meses y realizó su último concierto el 4 de noviembre en Long Beach, en el condado de Los Ángeles, junto con su hija, la compositora e intérprete de sitar, Anoushka Shankar. El evento sirvió como celebración de sus casi 10 décadas de creación musical.

"Desafortunadamente, a pesar de los esfuerzos de los cirujanos y los médicos que han cuidado de él, su cuerpo no pudo soportar la presión de la cirugía. Estuvimos a su lado cuando falleció", dijo su esposa Sukanya y su hija Anoushka.

El primer ministro indio, Manmohan Singh, ha expresado su tristeza y ha calificado la pérdida de "un tesoro nacional y un embajador global de la herencia cultural de la India".

La familia aún no ha anunciado los planes para ceremonias póstumas y solicitó que todas las flores y donaciones fueran realizadas a la Fundación Ravi Shankar y a través de la página web JustGive.org

Ravi Shankar, que vivía en California, nació en la ciudad santa de Varanasi junto al Ganges el 7 de abril de 1920. Provenía de una familia de brahmanes, la casta más alta en la sociedad hindú.

Su padre V. Lakshinarayana fue uno de los maestros del violín en su país lo que contribuyó a que Shankar se iniciara en el aprendizaje de ese instrumento cuando tenía 5 años. Una década después dejó la India para viajar a París con la compañía de baile de su hermano Uday.

En 1936 comenzó estudios de sitar, instrumento tradicional indio, bajo la dirección de Ustad Allauddin Khan y poco después comenzó a hacer giras por Europa y EE.UU.

George Harrison, guitarrista de los Beatles, se convirtió en su alumno y amigo en 1966, colaborando juntos en varios proyectos como por ejemplo el concierto de Bangladesh en 1971. Harrison apodó a Shankar como "el Padrino de la música del mundo". Al año siguiente realizó su primer dúo con el violinista Yehudi Menuhin, con el que posteriormente ha colaborado en numerosas ocasiones.

En 1969 viajó a Estados Unidos con la intención de profundizar en la música de occidente y, al tiempo, popularizar la música hindú. En 1971, y a petición de la London Symphony compuso un concierto que se estrenó en el Royal Festival Hall londinense.

En 1976 comenzó su colaboración con el guitarrista John McLaughlin, con el que fundó el grupo Shakti, trabajó en la One Truth Band y grabó el álbum "Touch me there", bajo la dirección de Frank Zappa.

La actividad musical de Ravi Shankar ha sido intensa, destacando además de como instrumentista como compositor. Es autor de dos conciertos para sitar y orquesta, además de músicas para ballet y bandas sonoras para películas. Así mismo, ha protagonizado la película "Raga", centrada en su vida y en 1978 publicó el libro autobiográfico "My life, my music".

Su primer matrimonio con la hija del músico Ustad Allauddin Khan, Annapurna, terminó en divorcio en 1982 tras años de separación en los que mantuvo relaciones sentimentales con Kamala Chakravarty y Sue Jones, madre de la que sería su hija Norah Jones.

Finalmente se casó en 1989 con Sukanya Rajan con quien vivió desde entonces entre San Diego y Nueva Delhi. En 1992 su hijo Shubho, también sitarista falleció repentinamente con 50 años.

Su hija Anoushka Shankar es defensora de los derechos animales y está afiliada a PETA (Personas por el trato ético de los animales). Ella y su padre aparecieron en un anuncio de servicio público en contra del sufrimiento de los animales.




martes, 4 de diciembre de 2012

Décimo aniversario de la muerte de Canelo.



Gema Freire   -   04/12/2012

El próximo domingo, se cumplen diez años de la triste pérdida de Canelo, el “perro de los gaditanos”. Fue la fatídica mañana del 9 de diciembre de 2002, cuando un Volvo oscuro terminó con la vida de este fiel animal arrollándolo en el paso de peatones que tantas veces había cruzado a las puertas del Hospital Puerta del Mar. Un triste final para un perro que demostró la lealtad hacia su dueño hasta el final de sus días.

Pero la historia de Canelo empezó mucho antes, en concreto, en el año 1990, cuando su amo ingresó por última vez en el centro sanitario para someterse a una diálisis. Esa mañana los dos amigos se despidieron como de costumbre, con un “espérame aquí, compañero”, una frase que explica la vida de Canelo a partir de ese momento. Ese día algo salió mal y el amo nunca volvió a reencontrarse con su perro. Pero su fiel escudero no podía comprender que su amigo ya no estaba vivo. Ya le había acompañado muchas veces hasta el hospital y su compañero siempre había vuelto. Así que, tal como le dijo al entrar, le esperó, y lo hizo no sólo un día, ni dos, ni tres, ni una semana, ni un mes, sino 12 años, día tras día, con viento, lluvia, frío o calor. Durante su larga espera llegó a ser denunciado y fue trasladado a la perrera hasta en dos ocasiones, provocando movilizaciones populares de vecinos y protectoras de animales, que finalmente consiguieron su indulto.

Desde ese momento, la Asociación Agaden se hizo cargo del animal, apadrinándolo y proporcionándole las vacunas y los permisos necesarios para que pudiese seguir esperando a su dueño sin tener más problemas, amparado por la Ley.

Hubo gente de dentro y fuera de Cádiz interesada en apadrinar a un perro tan querido y famoso en todo el mundo por su enternecedora historia. Canelo pasó por dos adopciones, pero no quería otro hogar que no fuera el de su amo, por lo que tuvo que ser devuelto a la calle antes de que muriera de pena.



Dos años después de su muerte, por iniciativa de Agaden, con el visto bueno del Ayuntamiento, la asociación protectora de animales y las federaciones de vecinos 5 de Abril y Cadice, se decidió darle su nombre a una calle peatonal que el animal frecuentaba. En el mismo callejón se colocó una placa de bronce con el torso en relieve del animal conmemorativa de este acto de fraternidad y de amor incondicional. En la placa se puede leer aún: “A Canelo, que durante 12 años esperó en las puertas del hospital a su amo fallecido. El pueblo de Cádiz como homenaje a su fidelidad. Mayo de 2004.”

Artículo recortado de Andalucía Información.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Deus ex machina...




Cuando el aviador novato toma los mandos de su aeroplano, emprende un vuelo hacia una ruta literaria de ensueño, pero sin un lugar donde aterrizar. En estos viajes sin itinerario, debemos evitar que el embrujo del deus ex machina despierte del sonambulismo al lector.

El relato clásico funciona con un fuselaje formado por el principio (planteamiento), el conflicto (nudo) y el final (desenlace). Bajo esta estructura, el piloto novel se enfrenta al duro trance de convertir una anécdota en un cuento.

Encara la historia, el personaje, la acción, la trama, aunque, en pleno vuelo, se duerme, el avión entra en barrena, pierde los mandos y salta en paracaídas con un final inesperado como:

- "Y entonces se dio cuenta de que todo fue un sueño".

Esta conclusión de abracadabra es lo que se denomina deus ex machina. Se trata de una intervención providencial que llega desde fuera sin anuncio previo; es decir, sin un goteo anterior de la información (cadenas metonímicas) que sostenga un final verosímil.

El nombre de deus ex machina (dios que aparece gracias a una máquina) proviene de la época griega. En el teatro heleno existían unas plataformas móviles que subían y bajaban accionadas por poleas (machina). En ellas se situaban los dioses (deus), que aparecían desde fuera de la acción teatral (fuera = ex).

Estas apariciones deus ex machina se trasladaron a la literatura para nombrar los finales sorpresa, en los cuales un personaje (o un hecho) divino solucionaba la trama.

El lector despierta de su sonambulismo defraudado y traumatizado por el desenlace prodigioso. Los grandes aviadores aconsejan curarse en salud de este proceder poco literario.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Poema de Amando Carabias María.



La siguiente composición, del escritor y poeta Amando Carabias María publicado en su magnífico blog Pavesas y cenizas, me emocionó cuando lo leí y, así, pedí permiso a su autor para poder pegarlo aquí; por lo que le quedo inmensamente agradecido....

Son palabras desgarradas, potentes, resueltas, que nos deben servir para meditar, para recapitular, para decidir, para actuar....



Donde piden los pobres

Y después de Auschwitz
y después de Hiroshima, 
cómo no escribir.
(José Ángel Valente. Al dios del lugar)

I. Preguntas

                                         ¿Y ahora qué? 
                                         ¿Ahora nuestra sangre 
                                         de esclavos disfrazados como criaturas libres, 
                                         se fundirá con el estiércol?
                                         ¿Tiene que barbotar en cada grieta, 
                                         que torna en adoquines de dolor 
                                         los toboganes de miseria,
                                         un río de cadáveres, un surtidor de muertos, 
                                         otra lava de vértebras sin tumbas?

                                         ¿Y ahora qué? 
                                         ¿Ahora nos sentamos en la calle, 
                                         y pedimos limosna resignados
                                         como si nuestras manos extendidas
                                         tuvieran culpa o fueran criminales
                                         sobre cuyas espaldas dormitan los fantasmas?

                                         ¿Y ahora qué?
                                         ¿Ahora nos sentamos en la calle 
                                         con los dedos cerrados 
                                         empuñando pistola y rabia,
                                         apuntando a demonios invisibles?

                                         ¿Y ahora qué?
                                         ¿Ahora nos sentamos en la calle, 
                                         inermes, despojados y desnudos 
                                         y en mitad de las plazas,
                                         a vosotros, cobardes poderosos, 
                                         os miramos de frente, cara a cara, 
                                         fijamente, sin pestañeos, 
                                         para que comprendáis por qué morimos?

                                         ¿Y ahora qué…?
                                         A vosotros, cobardes poderosos 
                                         os estoy preguntando:
                                         no volváis la cabeza, no miréis a otro lado.

                                         Ahora que nos habéis matado
                                         sonrisas y futuro, 
                                         ahora que rebosan vuestras cuentas 
                                         como una inundación de asesinatos, 
                                         decid, ¿qué más os hace falta? 

                                         Acercaos aquí 
                                         si aún os quedan agallas, y contadlo, 
                                         si es que aún vuestras gónadas
                                         son de criatura humana.

II. Alegato

                                         Pero antes escuchadme: 
                                         subido al mismo púlpito donde piden los pobres, 
                                         en esta misma esquina de la calle,
                                         ofrezco mi palabra, la desnudo y la extiendo, 
                                         como una mano
                                         sin joyas o perfumes que la adornen, 
                                         la yergo como un cuerpo enhiesto y decidido. 

                                         Hoy no engalanaré los versos, 
                                         ni me engañarán lenguas de serpientes, 
                                         las que usáis cual corbatas en vuestros ademanes.

                                         Yo sé que os gustaría, 
                                         regresar a otros tiempos, 
                                         a tantos dormitorios de la historia 
                                         en que algunos humanos 
                                         no eran tratados como humanos. 

                                         Sé que os arrepentís todos los días 
                                         de habernos permitido excesos.

                                         Sé que os arrepentís todos los días, 
                                         de habernos tolerado
                                         degustar el aroma de la libertad,
                                         aunque fuera infinita 
                                         tanta sangre inocente derramada.

                                         Sé que os arrepentís todos los días 
                                         de habernos tolerado
                                         que nuestras huellas toquen vuestras sombras,
                                         que nuestros ojos miren a los vuestros,
                                         como cualquier igual mira a su igual.

                                         Sé que os arrepentís todos los días
                                         de habernos permitido
                                         soñar que nuestro mundo 
                                         no es otro diferente al vuestro.

                                         Y sé que vuestras manos 
                                         y vuestras billeteras homicidas
                                         huelen a sangre y cementerio. 

                                         Y sé que sois hipócritas, 
                                         pues hiede vuestro aliento a pudridero.

III. Seis Maldiciones

                                         Ay de vosotros, 
                                         matones planetarios, 
                                         que gritáis la defensa de nuestra libertad, 
                                         precedidos de horrísonas trompetas, 
                                         mas os enriquecéis 
                                         lamiendo vergas de tiranos, 
                                         que matan a sus pueblos, con vuestras viejas armas, 
                                         para que nunca olviden
                                         el antiguo y noble arte de la guerra,
                                         aunque los proxenetas del idioma
                                         propongan que es correcto decir conflicto bélico; 
                                         ay de vosotros, 
                                         seréis malditos, 
                                         porque vuestra bandera es muerte, 
                                         y la muerte os será propicia, 
                                         y os tornará manjar apetitoso 
                                         para buitres hambrientos y huérfanos famélicos.

                                         Seréis malditos.

                                         Ay de vosotros,
                                         traficantes de sexo y de mujeres 
                                         vosotros, homicidas de futuro, 
                                         vosotros, sanguijuelas de almas,
                                         que usáis de la pasión y del deseo, 
                                         que usáis de nuestro fuego, 
                                         y con su dignidad y con su hambre
                                         levantáis torres de euros,
                                         y con su miedo hacéis imperios
                                         para que vuestras hijas y mujeres,
                                         vuestras amantes, vuestras concubinas
                                         presuman de virtud y de riqueza,
                                         seréis malditos,
                                         seréis como heces, 
                                         seréis vulvas violadas sin descanso.

                                         Seréis malditos.

                                         Ay de vosotros,
                                         sádicos presidentes de multinacionales 
                                         que compráis democráticas campañas 
                                         y obtenéis beneficio de gobiernos
                                         donde no hay diferencia 
                                         entre un trabajador, un buey o un perro.

                                         A cambio de su vida y de migajas,
                                         os regalan el barro los hambrientos
                                         y les vendéis vasijas.

                                         Seréis malditos,
                                         por haceros verdugos de los hombres, 
                                         crueles infanticidas, atroces homicidas.

                                         Seréis malditos, 
                                         seréis el pavimento donde pisen
                                         los perros y los bueyes y los hombres. 

                                         Seréis malditos.

                                         Ay de vosotros, sabios ignorantes, 
                                         inútiles expertos en finanzas 
                                         que rezáis cada instante una blasfemia atroz, 
                                         la que torna al dinero en dios, 
                                         dios que empuña un alfanje siniestro 
                                         que cercena gargantas 
                                         de hombres desocupados, enfermos, ancianos, 
                                         el dios imperdonable
                                         que proclama que somos un motor, 
                                         un martillo, una cinta de montaje, 
                                         puro ser productivo, puro consumidor: 
                                         seréis malditos 
                                         ministros de exterminio, 
                                         como una vieja máquina llegaréis al desguace 
                                         y seréis desbrozados miembro a miembro.

                                         Seréis malditos.

                                         Ay de vosotros, clérigos indignos,
                                         que usáis a dios a vuestro antojo,
                                         y lo vendéis
                                         a quien mejor proteja vuestro templo;
                                         y sembráis miedo 
                                         como balas disparan los fusiles;
                                         y pensáis que la brisa
                                         puede atraparse en jaulas,
                                         y que el Amor actúa bajo normas,
                                         y la paloma sabe fronteras y liturgias, 
                                         y el culto no es misericordia.

                                         Seréis malditos,
                                         porque no se perdona a quien atenta
                                         contra el soplo invisible del espíritu,
                                         porque quien no sitúa el corazón
                                         en el dolor y en la miseria,
                                         detiene los latidos del Amor,
                                         porque ocultar la luz bajo las mitras,
                                         es cegar las pupilas del amor.

                                         Seréis malditos.

                                         Ay de vosotros, títeres estúpidos, 
                                         de sonrisa vacía, de palabra engañosa, 
                                         ay de vosotros, 
                                         políticos abyectos 
                                         que tan sólo servís 
                                         para masturbar a los amos 
                                         y ofrecer vuestras nalgas 
                                         a quienes os financian las mentiras.

                                         Seréis malditos 
                                         por vulgares rateros, 
                                         por vendernos en pública subasta, 
                                         y esquilmar nuestra tierra y nuestros hijos.

                                         Seréis malditos,
                                         serán vuestras palabras un graznido
                                         que el huracán engulle, 
                                         y serán vuestras manos de ladrones
                                         el plato donde coman vuestros pobres.

                                         Seréis malditos.

Amando Carabias María

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